Amados de Dios, el reino de Dios se ha acercado y solo hay un único y verdadero Dios quien nos creo y nos ama y se nos ha revelado a nosotros única y exclusivamente por medio de su Hijo unigénito Jesucristo quien es el resplandor de la gloria de Dios y la imagen misma de la sustancia de Dios (Hebreos 1:3) y es el heredero de todo lo visible e invisible y por quien Dios hizo a todo el universo. De esto dice la Escritura: "Dios, habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo" (Hebreos 1:1-2). Por tanto, no hay otra revelación para los hombres por la cual podamos ser salvos sino que el glorioso evangelio de Cristo el cual es que Cristo murió por nuestros pecados y que resucito al tercer día (1 Corintios 15:1-11)
Todo el universo fue hecho por medio de Jesucristo, por tanto, la Escritura dice sobre Jesús que "en él vivimos, y nos movemos, y somos" (Hechos 17:18); esto lo que quiere decir es que Cristo esta en todo lugar, todo lo sabe, todo lo ve, todo lo entiende y discierne; por esto debemos temer a Cristo y acercarnos a Jesús con un corazón contrito y humillado sabiendo que no hay otro Dios sino Cristo de quien está escrito que es Dios sobre todas las cosas (Romanos 9:5) el verdadero Dios y la vida eterna (1 Juan 5:20), nuestro Gran Dios y Salvador (Tito 2:13). Jesús no es un ángel, Jesús es superior a todos los ángeles quiénes son sus servidores y le sirven y obedecen su voz; Jesús es Dios mismo, porque la Escritura "del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino. Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo" (Hebreos 1:8-9, Salmo 45:6-7)
Dios Padre de nuestro Señor Jesucristo habita plena y completamente en su santo Hijo Jesucristo, por lo cual, Jesús es Dios mismo manifestado en carne (1 Timoteo 3:16) y no hay otro Dios sino Jesucristo, ya que, el Padre habita en Jesucristo en toda su plenitud, por tanto, Jesús es la imagen misma de Dios. Es por esto que no hay otra revelación de Dios para los hombres sino que el evangelio, por lo tanto: "Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad." (Colosenses 2:8-10)
Así que miren y velen para que nadie los engañe con las huecas filosofías y doctrinas del mundo, porque nadie puede ser salvo sino por medio de Jesucristo quien es el Señor y Juez Justo quien juzgara a los muertos y a los vivos en su manifestación y en su reino. Así que, arrepiéntanse y crean en el evangelio de Cristo para que sean salvos, es decir, dejen el pecado y crean que Cristo murió por sus pecados y que resucito al tercer día y serán salvos, pues, no hay otro quien nos pueda salvar sino Jesucristo.
El Señor Jesucristo resplandezca en sus corazones.
Bendiciones.
Evangelista Jonathan Jaquez
