Amados, la Escritura dice que por causa del pecado el mundo entero está bajo el maligno (1 Juan 5:19, Daniel 8:12, Apocalipsis 13:7). Así que, por causa de la violación a los mandamientos de Dios, que es el pecado (1 Juan 3:4), el mundo entero está bajo el poder de Satanás de quien dice la Escritura que ciega el entendimiento de los hombres para que no les resplandezca la luz del evangelio de Cristo quien es la imagen misma de Dios (2 Corintios 4:4) Dios mismo manifestado en carne (1 Timoteo 3:16) y esto hace el enemigo para que los hombres no conozcan a Cristo quien es el verdadero Dios (1 Juan 5:20) y así no arrepientan de sus pecados y no sean perdonados y permanezcan bajo su autoridad para siempre.
Pero Dios quiere hacer entender al mundo su evangelio y su verdadera gracia para que sea perdonado y sea redimido para que pase de la potestad de Satanás a la potestad de Dios y ya no permanezca en tinieblas sino que tenga la luz de la vida eterna. Por esto en este mensaje les hablare del evangelio de Cristo de la forma más sencilla y clara posible:
· Todos los hombres, judíos y gentiles, han pecado y están destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23). "todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23)
· El pecado es la transgresión de la ley de Dios. "Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley." (1 Juan 3:4)
· La consecuencia del pecado es estar esclavo bajo la potestad de Satanás y la muerte. "Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado." (Juan 8:34) "el mundo entero está bajo el maligno." (1 Juan 5:19) "el alma que pecare, esa morirá" (Ezequiel 18:4)
¿Cómo puede el hombre ser rescatado del pecado y de la potestad de Satanás?
Todas nuestras obras son trapo de inmundicia (Isaías 64:6), por tanto, ninguna obra humana puede darle al hombre el rescate de la potestad de Satanás, mas cuando todos éramos pecadores, injustos y condenados justamente a muerte eterna por nuestros delitos y pecados Jesús, siendo Dios mismo manifestado en carne (1 Timoteo 3:16) y perfectamente justo, se hizo culpable de nuestros pecados (2 Corintios 5:21) y murió por nuestros pecados para poner fin al pecado (Daniel 9:24) y para darnos el perdón de los pecados que es nuestra redención (Colosenses 1:14) la vida eterna y justicia eterna (Daniel 9:24-26).
Y Dios dispuso que todo el mundo tuviese acceso al perdón de sus pecados por medio de fe en la sangre de Cristo (Mateo 26:28, Romanos 3:25) y esto es porque al Cristo pagar todos nuestros pecados con su sangre, todo aquel que cree en Jesús es perdonado de sus pecados y limpiado de toda iniquidad con la sangre preciosa de Cristo en la cual, únicamente por fe, tenemos la redención (Apocalipsis 5:9) que es el rescate de nuestras de la potestad de Satanás y somos redimidos porque al ser limpiados de todos nuestros pecados por la fe en Jesucristo, ya no estamos en pecado y, por tanto, ya no estamos bajo la potestad de Satanás. Por lo cual, todo aquel que se arrepiente de sus pecados y cree en Jesucristo es redimido de la potestad de Satanás una vez y para siempre y esto por un don de Dios, no por obras, sino por su gracia la cual nos enseña a dejar el pecado y los deseos mundanos para vivir justa, sobria y piadosamente en este mundo esperando a nuestro Gran Dios y Salvador Jesucristo (Tito 2:11-14)
