Amados, el reino de Dios se ha acercado. El mundo en el Antiguo Testamento es Egipto, el cual está bajo la potestad del Faraón de Egipto quien es Satanás a quien se le dio autoridad sobre todo el mundo por causa del pecado de los hombres (1 Juan 5:19, Apocalipsis 13:7). Israel, el pueblo de Dios, representa al pueblo que ha sido redimido por Dios por la sangre del Cordero y ha sido sacado de Egipto; ahora Israel es el pueblo de Jesucristo quien es el verdadero Dios (1 Juan 5:20, 1 Timoteo 3:16), quien nos redimió con su sangre (Colosenses 1:14, Apocalipsis 5:9) la cual derramó para darnos el perdón de nuestros pecados, la redención (Mateo 26:28) y ahora nos ha sacado del mundo/Egipto al nosotros arrepentirnos de nuestros pecados y al creer que en su sangre tenemos el perdón de todos nuestros pecados (Romanos 3:25); por lo cual Jesús dice de sus discípulos que "no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo." (Juan 17:14).
Cuan hermoso es saber y entender, por el Espíritu de Dios y no por palabras de hombres, que ya no somos del mundo. Pero esto tiene su precio, nos cuesta toda la vida. ¿Por qué? Porque debemos negarnos a andar según el mundo, pues, quien anda según el mundo es enemigo de Dios; pero quien por el Espíritu de Dios hace morir las obras de la carne y del mundo, agrada a Dios. Debemos de negarnos a nosotros mismos para no ser parte del mundo, porque aun la sola amistad con el mundo es enemistad contra Dios (Santiago 4:4-8).
Amados de Dios, el tiempo es corto, el mundo entero por causa de sus pecados esta bajo la potestad de Satanás (Apocalipsis 13:7, 1 Juan 5:19) por esta razón se manifestó en carne el verdadero Dios y la vida eterna, Jesucristo, para darnos por medio de su sacrificio y resurrección arrepentimiento y perdón de los pecados, para que todo aquel que en él crea no se pierda mas tenga la vida eterna y sea rescatado del mundo; por tanto, vengan y arrepiéntanse de sus pecados y crean en el Señor Jesucristo y serán salvos porque todo aquel que se arrepienta de sus pecados y crea en Jesucristo tendrá la vida eterna, mas el que no se arrepienta de sus pecados y que no crea en el Señor Jesucristo será enviado a destrucción eterna en el lago de fuego y azufre.
Les ruego que se arrepientan de sus pecados y crean en el Señor Jesucristo y recibirán la vida eterna y serán rescatados del mundo y ya no serán parte del mundo sino que serán parte del verdadero Israel de Dios y del cuerpo de Cristo y herederos según la promesa de la vida eterna que Dios nos hizo en Cristo Jesús. Si deseas conocer las buenas noticias del reino de Dios, ven y entra a este enlace y lee el evangelio y créelo y serás salvo: http://www.yeshuajai.com/recursos/como-ser-salvo
Amémonos los unos a los otros como el Señor Jesucristo nos ha amado (Juan 13:34;15:9,12)
Evangelista Jonathan Jaquez
